Para mascotas
Un código QR en el collar de tu mascota con tu contacto y sus datos. Quien la encuentra escanea con el celular y te llama al instante — sin apps, sin chip, sin vueltas.
Simón
Labrador · 4 años
Sin apps ni registro. Solo escanear y llamar.
Un grabado se desgasta con los años. Tu QR se actualiza desde el celular las veces que quieras: nuevo teléfono, nueva dirección, nuevo veterinario.
El chip subcutáneo requiere un lector que solo tienen veterinarias y refugios. El QR lo escanea cualquier persona con la cámara del celular, en el momento.
Quien encuentra a tu mascota ve tu teléfono y puede escribirte o llamarte al toque, sin depender de que alguien lleve el animal a un veterinario a leer el chip.
Chapita o sticker pensado para el collar: aguanta lluvia, pileta y uso diario.
Quien la encuentra ve tu teléfono y una forma directa de avisarte, sin registrarse en nada.
Nombre, si toma alguna medicación, alergias o cuidados especiales, y el contacto de tu veterinaria.
Te mudaste o cambiaste de número: actualizás el QR desde el celular y ya queda al día.
El mismo QR, en cualquier collar
En una chapita entran un nombre y un teléfono. Si ese teléfono no atiende, se terminó. En el QR entra tu nombre, teléfonos alternativos, la dirección del veterinario, medicación y alergias — y podés cambiar el número sin comprar una chapita nueva.
No. Escanea con la cámara del celular y se abre una página web. Es el mismo gesto que usar un QR de un menú de restaurante, así que cualquiera sabe hacerlo sin que le expliques.
Sí. Al activar el estado de extraviado, quien escanea ve un aviso destacado y el llamado a contactarte de inmediato, en lugar de la ficha normal.
Sirve para cualquier animal que use collar, arnés o transportadora. En gatos suele ir en un collar de seguridad; en transportadoras conviene pegarlo también por fuera para viajes y visitas al veterinario.
El QR puede incluir el estado de vacunación y las condiciones médicas relevantes. Si tu mascota aparece lejos de casa, el veterinario que la recibe no arranca de cero.
Podés descargarlo en alta resolución e imprimirlo donde quieras, o pedirlo ya impreso si no tenés impresora. En los dos casos el código es el mismo y nunca cambia: si después editás los datos, el impreso que ya tenés sigue actualizado.