Para hijos
Un código QR en la mochila, pulsera o campera de tu hijo con tu contacto y su información médica. Cualquier adulto lo escanea con el celular y te contacta al toque — sin apps, sin esperar a la policía.
Valentina
3er grado · Escuela San Martín
Sin apps ni registro. Solo escanear y llamar.
El papelito se moja, se cae de la mochila o queda ilegible. Tu QR está siempre en el mismo lugar y lo actualizás desde el celular cuando cambia algo.
Un docente, un vecino o un desconocido lo escanea con la cámara del celular y te contacta directo, sin que tu hijo tenga que dar datos ni contraseñas.
Vos elegís qué información aparece: tu teléfono, alergias o condiciones médicas puntuales. Nunca la dirección de tu casa.
Sticker o tarjeta resistente que va donde vos elijas: mochila, pulsera de silicona o etiqueta de la campera.
Quien lo encuentra ve tu teléfono y puede llamarte o escribirte al instante, sin esperar a que aparezca la policía.
Alergias, medicación o condiciones que cualquier adulto debería saber en una emergencia, visibles al escanear.
Cambiaste de número o de colegio: actualizás el QR desde el celular y ya queda al día.
El mismo QR, para cada salida
Desde que empieza a estar en lugares sin vos: jardín, plaza, colonia, casa de un amigo. No hace falta que sepa leer ni explicar nada — justamente el QR existe para hablar cuando el chico no puede o está asustado.
Por eso el escaneo directo no muestra domicilio ni historia clínica: solo grupo sanguíneo, alergias y a quién llamar. Los datos sensibles quedan detrás de verificación por DNI y PIN. Quien encuentra al chico puede llamarte sin saber dónde vivís.
Lo habitual es repartirlo: uno cosido a la mochila, uno en la etiqueta del guardapolvo y uno en la funda del celular si ya tiene. Como el código no cambia, podés imprimir el mismo QR tantas veces como quieras.
Es uno de los casos más fuertes. Una maestra o un cumpleañero escanea y ve la alergia y la medicación de rescate antes de darle algo de comer, sin depender de que el chico se acuerde de avisar.
No. Desde una misma cuenta administrás varios perfiles, cada uno con su propio QR y sus propios datos. Vos seguís siendo quien controla qué se ve y qué no.
Podés descargarlo en alta resolución e imprimirlo donde quieras, o pedirlo ya impreso si no tenés impresora. En los dos casos el código es el mismo y nunca cambia: si después editás los datos, el impreso que ya tenés sigue actualizado.