Para vos
Un código QR con tu grupo sanguíneo, alergias, medicación y contactos de emergencia. En un accidente o una urgencia, cualquier paramédico o testigo lo escanea con el celular y sabe cómo actuar — sin apps, sin internet, en 15 idiomas.
Lucas Fernández
34 años
Sin apps ni registro. Solo escanear y actuar.
Un grabado tiene lugar para tres palabras. Tu QR tiene toda tu ficha médica y la actualizás desde el celular cuando cambia un tratamiento o un contacto.
Un paramédico, un policía o un desconocido lo escanea con la cámara del celular y accede al instante, sin apps ni cuentas.
Tu ficha se traduce automáticamente a 15 idiomas, así que también te protege viajando o lejos de casa.
La información que un paramédico necesita en los primeros minutos, visible al instante.
Tratamientos crónicos, medicación habitual o condiciones que cambian cómo te tienen que atender.
A quién llamar y en qué orden, sin que nadie tenga que buscar en tu celular bloqueado.
Cambiaste de médico o de medicación: lo actualizás desde el celular y ya queda al día.
El mismo QR, en cualquier momento
Sí. El QR abre una página web común en el navegador del celular. No hay app que descargar, ni cuenta que crear, ni permisos que aceptar. Quien te asiste apunta la cámara y ve tu información crítica en pantalla.
El QR apunta a una URL, así que quien escanea necesita conexión en su propio teléfono. Lo que no necesitás es que vos tengas señal, batería o el celular desbloqueado: la información vive en el QR impreso, no en tu teléfono.
No. Hay tres niveles. El escaneo directo solo muestra lo que salva vidas: grupo sanguíneo, alergias, medicación y contactos de emergencia. El historial completo exige verificación por DNI, y el acceso total requiere un PIN de 4 dígitos que solo vos manejás.
Editás los datos desde tu panel y el QR queda actualizado al instante. El código impreso nunca cambia, así que no tenés que reimprimir nada: la chapita o la tarjeta que ya tenés sigue sirviendo.
Cuesta $10 por año (unos $0,83 por mes) o $1 por mes si preferís pago mensual. No hay plan gratuito. Se paga con MercadoPago en Argentina y LATAM, o con LemonSqueezy desde el resto del mundo.
Podés descargarlo en alta resolución e imprimirlo donde quieras, o pedirlo ya impreso si no tenés impresora. En los dos casos el código es el mismo y nunca cambia: si después editás los datos, el impreso que ya tenés sigue actualizado.